AYUDA PARA EL DEFICIT
DE ATENCION La atención y sus problemas han sido
estudiados ampliamente a lo largo de las últimas décadas.
Hoy sabemos que lo que resumimos en la palabra "atención" es un proceso
psicobiológico extremadamente complejo. Focalizamos
la atención en algo que se encuentre en nuestro entorno porque, en primer lugar, podemos
controlar la acción de nuestros órganos sensoriales de forma tal que transmitan una
información que pueda ser procesada adecuadamente por nuestro cerebro. Intervienen entonces elementos cognitivos, que nos
permiten identificar la naturaleza de lo que estamos percibiendo (lo que requerirá
indagar en nuestros "archivos" de memoria), y, finalmente, emocionales, que
determinarán el grado de interés que nos despierta ese estímulo, establecido de
antemano a base de experiencias previas con dicho estímulo. Si lo que hemos detectado nos resulta placentero,
aumentan las probabilidades de que le sigamos prestando atención. Si, por el contrario, nos despierta ansiedad o
repulsión, estas probabilidades disminuyen. Y
todo esto ocurre en el marco de la actividad de unos centros neurológicos que hacen
posible este proceso, apenas esbozado aquí. Si alguno de los elementos de esta cadena
sufre algún tipo de deterioro, nuestra capacidad de focalizar y mantener la atención se
verá alterada. Afortunadamente, el
conocimiento que se dispone de los procesos atencionales nos permite intervenir en los
mismos cuando se encuentran disminuidos. Actualmente disponemos de métodos
estructurados para intervenir en los trastornos de la atención y, de esta forma, ayudar a
las personas que experimentan problemas en este área.
El programa ENFOCATE, publicado
muy recientemente en España por el Grupo Albor-Cohs, pioneros en el campo de la
producción de materiales para el tratamiento del trastorno de déficit de
atención/hiperactividad y problemas asociados, viene a enriquecer significativamente los
recursos con que cuentan psicólogos, orientadores, maestros y trabajadores sociales para
ayudar a los niños y adolescentes que necesitan intervención terapéutica en sus
procesos atencionales. El objetivo de este programa es, según lo
describen los mismos autores, "conseguir que el niño sea capaz de mantener su
atención en una tarea instrumental durante un tiempo progresivamente más largo, a medida
que avance el entrenamiento", al mismo tiempo que va reduciendo el número de errores
que cometa en la realización de los ejercicios. En este programa, la realización de las
tareas está enlazada con la obtención sistemática de recompensas, tanto de parte del
tutor o persona que dirige el grupo, como de los padres.
Cuando el niño realice satisfactoriamente un ejercicio o una serie de ellos, de
acuerdo a lo que se haya estipulado, recibirá un premio, también previamente acordado. Se estimula así el desarrollo de una actitud
positiva hacia el mantenimiento de la atención. A lo largo del programa, el niño aprenderá a
mantener la atención en la ejecución de una tarea sin hacer interrupciones, a realizarla
siguiendo las instrucciones que se le han dado, a lograr el mayor grado de calidad que le
sea posible alcanzar, a trabajar de acuerdo a un procedimiento que habrá expresado
verbalmente con anterioridad, a evaluar la calidad de la tarea mientras la está
ejecutando y al final de la misma, y a detectar los errores que cometa y corregirlos,
reduciendo así el número de estos. El programa contiene ejercicios
progresivamente complejos de coordinación visomotora, discriminación visual,
orientación visoespacial, organización visomotora y organización visual. La realización de tareas en cualquiera de estas
áreas requiere mantener la atención en las mismas, a la vez que se desarrollan las
habilidades relacionadas con el área trabajada. Esta
composición permite usar el Enfócate con
sujetos que tienen necesidades de distinto tipo. Los niños y adolescentes con trastorno de déficit de atención/hiperactividad
(TDAH) constituyen el grupo que puede beneficiarse principalmente de este programa. Estos niños tienen dificultades especiales para
inhibir su conducta, para focalizar la atención en un estímulo por un tiempo razonable y
para mantenerse ejecutando una tarea sin caer en interrupciones, al mismo tiempo que
tienden a ser descuidados en sus trabajos y, en general, a actuar impulsivamente, sin
analizar las consecuencias de sus actos. Además,
ENFOCATE puede ser
útil para tratar problemas específicos de aprendizaje y deficiencias del desarrollo
motor, así como para atender a niños con bajo desarrollo intelectual. La disponibilidad de métodos como el que hemos presentado y
comentado promete hacer más productiva la intervención con los niños y adolescentes que
presentan problemas atencionales, que precisamente figuran entre los que ameritan
atención terapéutica con más frecuencia. Publicado en El Nuevo Día el
23 de enero de 1999, como contribución del Consultorio Psicológico y Educativo. |