LogoCPE.gif (1634 bytes)consultorio psicológico y educativo

Typewrtr.jpg (29511 bytes)

 

UN METODO PARA LA CONVIVENCIA
Dr. Fernando García Castaño

A medida que ha ido avanzando el siglo XX y se ha ido desarrollando el conocimiento de la conducta humana, han ido aumentando y refinándose los recursos con que cuentan los psicólogos clínicos para manejar los casos que se les consultan.

A lo largo de las dos últimas décadas, han aparecido una serie de programas terapéuticos concebidos y producidos para tratar una disfunción o problema específico.  Tales programas tienen como autores a expertos en la materia y están en el mercado a la disposición de los psicólogos y otros profesionales que deseen disponer de métodos concretos y eficaces para tratar a quienes sirven.  Hasta ahora, se habían producido mayormente en lengua inglesa, pero ya empiezan a aparecer productos creados en lengua española, que presentan la ventaja de no tener el inconveniente de las inevitables diferencias culturales que caracterizan a los programas que se han traducido del inglés.

Ha llegado recientemente a mis manos uno de estos programas que, desde que lo ojeé por primera vez, tuvo el efecto de impresionarme por su excelencia.  Se trata del ESCEPI (Enseñanza de soluciones cognitivas para evitar problemas interpersonales), que presento a continuación para información de los lectores.

Como su nombre indica, este programa enseña a relacionarse con los demás de una forma asertiva, sin molestar o perjudicar a nadie y evitando los conflictos interpersonales.  Los niños aprenden un estilo de pensamiento que utilizarán para resolver los problemas en sus relaciones con otras personas, al mismo tiempo que desarrollan una ética de respeto a los derechos ajenos y unos valores sociales que posibilitan la convivencia.  Este programa está especialmente indicado para los niños que presentan una impulsividad marcada en sus actos, para los que sufren de trastorno de déficit de atención/hiperactividad , para los que tienden a reaccionar con violencia a los problemas y, en general, para cualquiera que desee desarrollar la habilidad de relacionarse adecuadamente con los demás.

Se puede administrar este programa tanto individualmente como en grupo.  Un profesional, que puede ser un psicólogo, un maestro, un orientador o un trabajador social, se reúne periódicamente con los niños y va a través de los pasos que le va indicando el manual.  Los niños aprenden nuevas destrezas de pensamiento y análisis de forma progresiva.  El tutor pasa a presentar un nuevo paso cuando los niños han asimilado adecuadamente la destreza anterior.  Como se trata de un método altamente estructurado, es imperativo atenerse fielmente a lo que dispone el manual.

En primer lugar, los niños aprenden a identificar situaciones problemáticas en general, sea para ellos o para otros.  Una vez dominada esta destreza, punto de partida lógico, se pasa a aprender a describir cuándo se tiene un problema y a definir cuál es el problema específico que alguien tiene.  De esta forma, se proporciona la base conceptual necesaria para analizar una situación de una forma no subjetiva y aprendiendo a ponerse en el lugar de otros.

El próximo paso consiste en que los niños aprendan a generar una serie de alternativas para manejar un problema interpersonal.  Adquieren así la noción de que un problema admite ser enfrentado y tratado de distintas formas.  Una buena cantidad de personas disponen de una forma única para manejar sus problemas, simplemente porque nunca aprendieron a pensar en términos de diferentes alternativas.  De ahí la importancia de desarrollar un estilo de pensamiento que contemple la generación de distintas opciones.

Ahora bien, cada acción posible va a tener unas consecuencias, por lo que una parte importante del adiestramiento es lograr que los participantes aprendan a establecer las consecuencias de cada una de sus posibles acciones.  De ahí se pasa a elegir una de estas alternativas, teniendo en cuenta los posibles beneficios y perjuicios, tanto para uno mismo como para los demás.  El último paso consiste en que los niños diseñen un plan de acción para llevar a la práctica la alternativa elegida.  Aprenden así a proceder de forma controlada y organizada, sin improvisaciones y con un dominio razonable de la situación.

Como se puede apreciar, el ESCEPI enseña un método de pensamiento escalonado, racional y asertivo para manejar los conflictos interpersonales, que contrarresta la impulsividad y el emocionalismo con que no pocas personas actúan desde la infancia.  El aprendizaje efectivo de tal método no sólo ayudará al niño en sus circunstancias actuales, sino a lo largo de toda su vida.  Proporcionar el beneficio de disponer de una forma racional de pensamiento, que permita enfrentar inteligentemente y con sensibilidad los conflictos con los demás, es una aportación significativa de los padres no sólo a la vida de sus hijos, sino también a la comunidad, desde el momento en que se facilita la convivencia entre las personas.


Publicado en El Nuevo Día el 21 de noviembre de 1998, como contribución del Consultorio Psicológico y Educativo.

Volver